domingo, 3 de mayo de 2026

NOS HA DEJADO UN ÁNGEL: HASTA SIEMPRE, CRUZADO

Hoy escribimos en este blog con el corazón encogido, pero también lleno de esperanza.

El pasado domingo 26 de abril, quien durante 16 años firmó estas líneas como Cruzado, nuestro querido padre, partió a la Casa del Padre. Tras tantos años compartiendo aquí sus pensamientos, su fe, su amor por España y su manera de entender la vida, creemos que este espacio no podía quedar en silencio sin una despedida.

Este blog fue para él mucho más que un lugar donde escribir: fue un punto de encuentro con todos vosotros. A lo largo de los años encontró en sus lectores compañía, diálogo y, en muchas ocasiones, auténtica amistad. Cada visita, cada comentario y cada lectura fueron para él motivo de alegría y de gratitud.

Hombre de fe profunda, afrontó la vida con la mirada puesta en Dios, y así también afrontó su despedida. Nos queda el consuelo de saber que ahora descansa en Su presencia, desde donde —estamos seguros— sigue velando por todos nosotros.

Su ejemplo, su coherencia, su amor por la verdad y por España serán guía firme en nuestro camino. En cada paso que demos, en cada decisión que tomemos, estará presente su legado, marcando el rumbo con la serenidad y la fe que siempre le caracterizaron.

Si hoy pudiera escribir una última entrada, no tenemos duda de que sería para daros las gracias. Gracias por vuestra fidelidad durante estos 16 años, por acompañarle en este camino y por haber compartido con él inquietudes, reflexiones y esperanza.

Nosotros, su familia, queremos también agradeceros ese cariño silencioso que le habéis brindado todo este tiempo.

Este blog permanecerá como testimonio de su vida, de su fe y de su amor por nuestra tierra.

Y queremos despedirnos como a él le hubiera gustado cerrar estas palabras, con la sencillez, la firmeza y el amor que siempre transmitió:

Misión cumplida.

¡Viva España!

1 comentario:

  1. No hay palabras que realmente estén a la altura de lo que habéis escrito ni de lo que él ha sido.
    Se nota en cada línea el padre que habéis tenido y la huella que deja. No todo el mundo consigue vivir con esa coherencia, esa fe y ese compromiso.
    Un fuerte abrazo primos.
    Edu.

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