“ Esto va muy mal, no se sabe
cómo va acabar, no hay solución,
algún día explotará, vamos desastre
tras desastre. No lo arreglarán los
que están ¡ Menuda herencia dejarán
cuando se vayan ! ¡ Pobres de los
que
les sucedan, vaya marrón con el que
tendrán que apechugar ! “
Son frases repetidas y escuchadas hasta
la saciedad,
reflejando el descontento
de gran parte de la población que no ve
salida a la actual situación,
deseando
que el principal causante de la misma-
es
innecesario mencionar su nombre- se
largue
o lo echen cuando antes.
Le convendría disfrazarse y pisar la calle,
para oír lo que se dice. Con un buen
maquillaje, peluca y barba postizas,
no se le reconocería; pero, para
mayor
seguridad, que no hable y cambie la
forma de sus
andares.