Pena y tristeza da ver a familias
desalojando sus
casas, por razones
de seguridad, ante la borrasca
Leonardo, causante del diluvio que
inunda pueblos de Andalucía y de
otras partes de España.
¡ Señor, Señor, detén esas malignas
lluvias que inundan y destrozan !
Te imploramos, Creador del Universo,
que paren las inclementes aguas
y los huracanados vientos.
¡ Demasiado daño han acarreado !
Nos sentimos desvalidos e impotentes
ante las fuerzas de la naturaleza
desatadas.
Aún no se ha ido Leonardo y se anuncia
otro peligroso y temido temporal.
¿ Qué está pasando, Señor ?
Sé nuestro protector.
De hinojos lo pedimos, Gran Hacedor.
Acoge, piadoso, la súplica-oración.
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