sábado, 9 de enero de 2016

TRAGADERAS

Pasados los días navideños, que algunos gobernantes sectarios han pretendido convertir en mascaradas laicistas- no se concretan las excentricidades carnavalescas y " progres", contrarias al espíritu y tradiciones de tales fechas, por ser sobradamente conocidas-, siguen las incógnitas que, al despejarse, pueden ofrecer un alivio esperanzador, un panorama de desgobierno, o convocatoria de nuevas elecciones generales y catalanas.
 
La cosa es que, salvo la deriva secesionista, España iba bien encauzada; pero Pedro Sánchez, que tiene la llave de la necesaria estabilidad, está apostando por el caos con tal de gobernar, pese a las advertencias que le hacen personas sensatas de su misma militancia socialista. Tanto él como Mas- este último, convertido en ciego independentista por asegurar su impunidad y la del clan Pujol- buscan desesperadamente aliados,  "compañeros de cama" nada recomendables que, en caso de emparejamiento, engendrarían un monstruo voraz. Entre ellos se pegarían dentelladas, pero el bocado mortal recaería sobre España, su unidad, libertad y progreso.
 

Sólo la mayoría de los españoles, dirigidos e impulsados por hombres y mujeres con sentido de Estado, pueden decir: ¡ basta!, nuestras tragaderas no son tan anchas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario