sábado, 6 de febrero de 2016

SUSURROS EN LA NOCHE


Hace tiempo que mi cuerpo  quedó ahí y mi espíritu sobrevuela en serena paz el mundo en el que viví. Ese mundo en el que se sigue dando importancia a lo intrascendente y efímero,  predominando egoísmos y enfrentamientos y que renuncia a vivir en armonía.

Desde aquí, en lo que llamáis las alturas del más allá, se ven con transparencia los lados oscuros  y los diáfanos de las personas. Nada es inescrutable desde esta dimensión, que aún no se os ha dado a conocer, y cuyas fronteras traspasaréis algún día para habitar en la eternidad.

Por eso, amigo, prepárate para la travesía, que sin duda llegará. Procura estar en paz contigo mismo y los demás; afronta las dificultades y contratiempos con serenidad y paciencia; esfuérzate por hacer el bien; sé un mensajero de la verdad y la paz, e irradia sana alegría, misericordia y esperanza en tu peregrinar terrenal.


Este que te habla no necesita ropajes; fue despojado de ellos y de las ambiciones terrenas tras el último aliento vital. No te perturbe si te hablo en sueños, ni al despertar creas que has sufrido una pesadilla. El reposo y el silencio de la noche facilitaron que te susurrase al oído lo que acabas de escuchar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario