sábado, 18 de julio de 2015

¡ VAYA BERENJENAL !

 

Los independentistas y los extremistas de izquierdas no engañan a nadie, si bien hay quienes prefieren dejarse engañar. Sus mensajes y propósitos no los ocultan, aunque a veces los ralentizan temporal y tácticamente por conveniencia, sin dejación de su activismo proselitista y de inculturación mesiánica y tribal. Por eso, las noticias que los ponen al descubierto o los recuerdan nada nuevo aportan, aunque son de agradecer las reiteradas advertencias ( ayer, por ejemplo, el diario ABC recogía en su portada: " Independentistas y extrema izquierda urden un plan para derrocar al Rey") ; si acaso, sirven para alertar a los indiferentes o adormilados que piensan que el asunto no les concierne  o que no lo verán sus ojos. Craso error. Si no sufren las consecuencias en vida lo pagarán caro sus descendientes.

Si tal apatía e indolencia es preocupante, deviene en grave cuando no se consigue que los llamados partidos constitucionales, que apuestan por la legalidad y la moderación, se conciten para, aparcando diferencias ideológicas, hacer frente a lo que sería una hecatombe nacional en caso de triunfar. Algunas muestras radicales-populistas se están viendo como resultado de las recientes elecciones autonómicas y locales, con el añadido de determinados elegidos y puestos a dedo que llevan al sonrojo ajeno por su currículum vivencial, soflamas "liquidacionistas", verborrea grosera y exhibicionismo provocador. Esto, en el campo antisistema; pero si nos pasamos al secesionista, en donde todo es admitido si coadyuva a sus fines, el panorama es más que inquietante.

A este extremo se ha llegado, tras años de cesiones dejando crecer la cizaña, y las previsiones son alarmantes. No será fácil salir del berenjenal en el que nos han metido. Hace falta que los convencidos y patriotas, labradores constitucionalistas, se unan en la tarea superior y preferente: la buena labranza, y que no abonen ni rieguen las malas hierbas. ¿ Lo harán? Parece que no todos están por la labor.

2 comentarios:

  1. La Constitución dice muy claramente que España es una e indivisible.Lo de acatarla por imperativo legal es un despropósito,porque quien lo afirma no está dispuesto a admitirla,aunque sí se aprovecha de ello.La Constitución es la "ley de leyes",y quien no la cumple o va contra ella no debería tener cargos políticos,porque sólo busca la desunión entre los españoles.Aquí se habla de la independencia de Cataluña o de quitar al Rey como si tal cosa,pensando que todo será un camino de rosas y olvidándose lo que pasó con la República.Pues que sigan así y ya veremos cómo se termina con el argumento"ad baculinum"(a palos).

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  2. Realmente la situación es preocupante y muy inquietante, pero sobre todo por la calmada reacción por parte del Estado. Quiero entender que el Estado tiene un plan y una estrategia para minimizar y controlar esta situación antes de que llegue a ser una situación incontrolable y con resultados que nadie pueden augurar como pueden acabar. Desde luego hay que actuar con mente fría pero con agilidad estamos ante una estrategia de ruptura del Estado, estamos en definitiva ante un plan para dar desde dentro un golpe de Estado.

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