viernes, 2 de mayo de 2014

CAMPAÑA ELECTORAL: EMPEZÓ LA PONZOÑA SOCIALISTA.

 

En la confrontación política no todo vale, lo que con frecuencia olvidan los partidos de izquierda, que se erigen como representantes del pueblo, al margen de lo que digan las urnas, y no se resignan a que de un partido, de derechas o centro-derecha, surja un Gobierno como resultado del voto democrático. No llegan a asimilar que en política unas veces se está en el poder y otras en la oposición. Cuando se encuentran en ésta, la ejercen con extrema dureza, con tal de erosionar al Ejecutivo, venga o no a cuento, buscando gobernar uno de ellos en solitario o bien coaligado con otros de su cuerda. No andan con remilgos, ni se lo piensan dos veces, para lanzar infundios o medias verdades, con tal de desprestigiar la acción del Ejecutivo y de sus miembros, con independencia de cual sea su resultado.

Esto es lo que parece subyacer en las acusaciones, no demostradas, de la portavoz parlamentaria socialista Soraya Rodríguez Ramos contra Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno, y contra Arias Cañete, ex ministro y candidato por el PP al Parlamento Europeo, al reprocharles haber cobrado sobresueldos, y a éste, además, tráfico de influencias en el pasado; imputación que han negado, y no hay motivos conocidos para no creerles, máxime si se tiene en cuenta su trasparencia y rectilínea trayectoria política.

Es lógico que el Partido Socialista quiere ganar las elecciones europeas, trampolín que les animaría a intentar el triunfo, aunque fuera por escaso margen, en las próximas generales y en algunas autonómicas; pero no de cualquier manera. Y es que la solvencia de Sáenz Santamaría, la de Arias Cañete y el pausado y reflexivo proceder galaico del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pone nerviosa a la cúpula socialista que, por boca de Soraya Rodríguez, ya ha empezado a emponzoñar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario