martes, 18 de diciembre de 2012

VOCES DOLORIDAS.

 

" La milicia es una religión de hombres honrados". Esa definición calderoniana subsiste, pese a la podredumbre y corrupción generalizadas. ¿ Quién tiene la autoridad moral para sellar los labios de los militares que recitan artículos de la Constitución, y advierten de sus incumplimientos con los planes secesionistas?. Mas hubiera valido que, por acción u omisión, los poderes civiles no hubieran dado motivos para que en la milicia se levantaran voces, como única válvula de escape del dolor por la traición.

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