martes, 1 de junio de 2010

FLOTILLA DE LA LIBERTAD

Ayer nos acostamos con el suceso luctuoso desencadenado por la intervención de efectivos de las FFAA israelíes al barco Mavi Mármara, integrante de la “Flotilla de la Libertad” que, procedente de Turquía, pretendía llevar ayuda humanitaria a Gaza.

La reacción mundial ha sido de mayoritaria condena sobre Israel. Que esta provenga de organizaciones y movimientos pro la causa palestina y/o jaleadores a favor de grupos terroristas antiisraelíes, como de naciones islámicas que no ocultan su deseo de la desaparición del Estado hebreo, en nada sorprende.

Sí que extraña la inusitada rapidez con que Organismos internacionales, algunos gobiernos democráticos occidentales y m.c.s. de estos países han reaccionado sentenciando la culpabilidad israelí, cuando una mínima cautela que les es exigible y ante unos sucesos de tanta gravedad, máxime con las repercusiones que pueda tener en las negociaciones por la paz palestina-israelí, estabilidad en Oriente medio y en Occidente, hubiera sido aconsejable el esperar a un esclarecimiento total de los hechos.

En principio surgen a cualquier sereno observador unos mínimos interrogantes:

¿Ejerció Turquía los mecanismos de control sobre la “flotilla”?

¿Por qué se pretendió que los barcos fueran directos a Gaza, desafiando el embargo y el operativo de la marina israelí?

¿Por qué de entre los seis barcos de la flotilla,a la vista de las imágenes difundidas, sólamante la del Mavi Mármara recibió violentamente a los soldados que descendieron a cubierta desde el helicóptero?

¿Cuál es realmente la “filiación” de los tripulantes y mercancías a bordo?

¿Obedece todo a un estrategia planificada, con previsión del triste desenlace?

¿Quiénes están, de hecho, detrás de tal sui géneris “ flotilla?

¿Fallaron los servicios de Inteligencia israelí?. Si conocían que “ algo se cocía” ¿lo comunicaron a niveles de gobierno u organismos internacionales?.

¿Hubo desproporción en la mortal respuesta?

Efectuado queda un elemental esbozo de incógnitas, a las que deben seguir otras más, para responder al menos a ¿Qué pasó?, ¿Cómo?,¿Por qué?,¿Con qué fines?

A tantos impacientes reproches de culpabilidad, debe seguir la urgencia en controlar la situación para evitar el incremento de la violencia en la zona, que en nada favorece las ansias de paz de la mayor parte de los israelíes y del pueblo palestino. Y en esto debe cooperar el Gobierno de España, sin adoptar prejuicios ideológicos ni dejarse llevar por sus “filias” y “fobias”.

1 comentario:

  1. Muchas preguntas planteas, Cruzado. Todas ellas innecesarias, por supuesto, ya que no hay mayor ignorante que el que no quiere saber. El fenómeno del “Libelo de Sangre” como argumento antisemita viene rodando desde el griego Apión (Alejandría, s I a.c) hasta nuestros dias (vease el “Pogomo de Kielce” –Polónia, 1946). Actualmente dicho fenómeno se ha transformado en el Movimiento Antisionista, trasladando la judeofobia al terreno político y negando el derecho del pueblo de Israel a existir como Estado. La necesidad de esta transformación resulta obvia si se tiene en cuenta que la línea clásica pasaba por la “anécdota” de que los judíos hubieran sido expulsados de su tierra tras la rebelión de Bar Koyba en el 132-135. Pretender que ahora no puedan ellos hacer lo mismo con los palestinos parecería pues una incongruencia. En cualquier modo, si se sigue el esquema del libelo clásico se puede observar que los terroristas palestinos no han inventado nada nuevo con su conocido truco “Acción-Reacción” (al que yo añadiría dos momentos más: el de la “exacerbación mediática” y el de la “Adhesión a la causa” de la comunidad internacional). En el nuevo esquema sigue apareciendo como figura principal la víctima de sangre (si es un niño, víctima de la entifada, pues mejor). Este truco, que no por obvio es por ello menos eficaz, ha sido copiado con notable éxito por los actuales grupos MRG. Así, cuando en los sucesos de Seattle de 1999, se pudo establecer de un modo bastante preciso el “modus operandi” de los grupos antiglobalización, se pudo advertir que copiaban el modelo palestino. El incidente ocurrido con la “Flotilla de la Libertad” es un ejemplo descarado de dicho modelo. Lo siento, pero si no fuera por los muertos, casi me daría la risa.

    ResponderEliminar