lunes, 25 de julio de 2011

EL DEMENTE DE LA MATANZA EN NORUEGA.

 

No hay que estrujarse mucho el cerebro, a la vista de los datos que se van conociendo, para hacernos una idea aproximada sobre la personalidad demente del  noruego Anders Behring Breivik, acusado del atentado en Oslo y de la matanza en la isla de Utoya. Sobre si contaba apoyos, lo que hasta ahora no se ha evidenciado, ya lo determinará la investigación.

Para determinar su salud mental se pronunciará, en su momento, la psiquiatría forense y la sicología clínica, extremo que nos parece bastante dificultoso porque, al igual que cada personal normal es diferente, es frecuente que en las patologías de la mente intervengan variables que, a veces, no permitan encasillamientos tipo o puros. Diversas son las escuelas del estudio sobre la conducta humana, tradicionalmente las psicoanalíticas, genéticas y las socio culturales del entorno ambiental; por lo que, con frecuencia, se busca respuesta en las posturas eclécticas.

Por nuestra parte nos atrevemos a aventurar, siempre en base a lo mucho publicado, que estamos ante un tipo narcisista y frío,psicópata desalmado con ansias de notoriedad y trascendencia, camufladas bajo la apariencia de un dandi cortés pagado de si mismo. Mente desestructurada por fanáticas fijaciones, aunque planificadora, incapaz para el análisis y valoración racional, que proyectó su enfermiza obsesión no contra lo que considera el peligro de Europa, el marxismo y el islamismo, si no contra el Sistema que, según él , lo ha promovido. Un "redentor" cuya confusión mental, con esquemas ideológicos anclados en la rigidez intransigente, ha pretendido llegar a la posterioridad como el avanzado de la salvación de Europa con un sonado baño de sangre.

Era consciente de lo que pretendía, del mal causado y en largo tiempo planificado. Que la justicia sea lo más severa posible con él. Relata lo que hizo y dice no ser culpable, sabía que iba a causar dolor pero que era necesario el causarlo. Europa tiene sus problemas y obligación de los gobernantes es el resolverlos, pero no de este modo ni con iluminados, criminales por convicción, como el de este perturbado pero no irresponsable penalmente.

1 comentario:

  1. Sólo se puede añadir que ha sido admirable la actitud de los noruegos, pese a su dolor han sabido dar ejemplo de como se debe comportar un país cuando el mal te golpea, independientemente de la procedencia de éste.

    Han tenido claro que lo primero era socorrer a las víctimas y consolar a las familias, toda Noruega se ha unido ante la tragedia, independientemente de los colores de cada persona o de cada partido, no se ha visto ni una sola crítica con tintes oportunistas dentro del ámbito político.

    Han sabido ser pacientes y esperar a que la investigación de las respuestas. Dicho esto, sólo recalcar dos cosas: el ejemplo como pueblo que nos han dado a TODOS, y como no, todo el ánimo y cariño para superar estos duros momentos.

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